Diabetes canina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Creemos que la diabetes es una enfermedad humana, pero al menos uno de cada cien perros también la padece. Los síntomas son muy similares: fatiga, sed y muchas ganas de orinar.
La diabetes se produce cuando el páncreas produce muy poca insulina o cuando la que produce no funciona como debiera. La insulina es una hormona que toma azúcar de la sangre y la administra a las células de todo el cuerpo, donde funciona como combustible. Cuando el nivel de insulina es el adecuado, el perro recibe las cantidades necesarias de azúcar. Sin embargo, cuando los niveles de insulina son menores, no pueden mantener el nivel adecuado de azúcar, lo que provoca debilidad y cansancio. Además, los perros con diabetes queman grasas para suplir la carencia de azúcar, lo que produce una disminución del peso.
Aunque los perros con diabetes deben estar siempre bajo los cuidados del veterinario, es bastante fácil controlar los síntomas con dos inyecciones diarias de insulina. Además, usted puede hacer muchas cosas para mejorar el nivel de azúcar en la sangre y reducir de ese modo la medicación que deba administrarle.

Déle alimentos ricos en fibra: Una de las mejores maneras de controlar la diabetes es darle alimentos ricos en fibra y bajos en grasas. Los niveles de proteínas deben ser moderados y la dieta no debe incluir glucosa ni sacarosa.
La cantidad adicional de fibra reduce la absorción de nutrientes en la pared intestinal, por que los niveles de azúcar no aumentan muy rápido después de que el perro come. La fibra también ayuda a que las células utilicen mejor la insulina, lo que significa que el perro necesita una dosis menor. Una dieta baja en grasas reduce la necesidad de insulina que tiene el cuerpo.
Los perros diabéticos suelen seguir un tipo de dieta determinada. Es posible que su veterinario le recomiende seguir una dieta que contenga la mezcla adecuada de grasas y de fibra para controlar la diabetes.
Es importante que su dieta sea constante y que su calidad no varíe de un día para el otro. Y mantenga un horario fijo para sus comidas.
Aunque le suplique un extra, no se salte la dieta. Para los perros diabéticos una dieta abundante puede desencadenar una enfermedad pancreática. No se le ocurra darle las sobras de la mesa.

Concédale algún capricho especial: No pasa nada por concederle algún capricho de vez en cuando, siempre que lo elija bien. El problema es que muchas de las galletas caninas contienen azúcar, sal y grasas, lo que reduce la eficacia de la insulina. Las galletas caseras son las más sanas para los perros diabéticos.
Se recomienda triturar un poco de su comida habitual para hacer una harina. Añada un poco de agua para elaborar una masa y después póngala en el horno hasta que esté crujiente. A los perros les gusta su sabor y a usted le gustará el hecho de concederle unos "extras" que satisfagan sus deseos mientras vela por su salud.
Concédale caprichos de forma constante, si un día no le da nada y al siguiente demasiado puede hacer que sus niveles de azúcar en la sangre varíen, por lo que la diabetes sería más difícil de controlar.

Oblíguele a hacer más ejercicio: cuanto más sano y musculoso esté su perro, menos insulina necesitará. No tiene por qué convertirse en un deportista de elite, basta con pequeñas dosis de ejercicio. Por ejemplo, basta con dos paseos diarios de 20 minutos de duración siempre que se sea constante.
No le deje descansar entre semana y después lo vuelva loco los fines de semana. Los largos períodos de inactividad seguidos de un gran esfuerzo repentino pueden causar un descenso de los niveles de azúcar, lo que se conoce como hipoglucemia. Si pretende realizar una excursión en la que el perro va a hacer más ejercicio, llévese algo de comida extra. De esta forma podrá atender a su perro antes de que sufra una bajada de azúcar. Comuníquele a su veterinario si la cantidad de ejercicio que realiza su perro ha aumentado o disminuido de forma significativa. Tal vez necesite variar la cantidad de insulina para adaptarse al cambio que se haya producido.

Controle su peso: Cuanto más pese más insulina necesitará su cuerpo. Ella recomienda pesarlo cada pocas semanas y llamar al veterinario si engorda o adelgaza. Afortunadamente, la dieta rica en fibra y baja en grasas recomendada para los perros diabéticos le ayudará a perder peso.

Observe la cantidad de agua que bebe: Los perros que toman insulina beben una cantidad de agua normal. Sin embargo, los que padecen una diabetes incontrolada ingieren mucha cantidad, ya que esa es la manera que tiene el cuerpo de diluir las grandes concentraciones de glucosa en la sangre. Si de repente su perro bebe más de lo normal, hay muchas posibilidades de que tenga que cambiar la medicación, por lo que deberá llamar al veterinario de inmediato.

Anímele a orinar con más frecuencia: Los perros diabéticos poseen mucha azúcar en la orina, lo que facilita el desarrollo de bacterias en la vejiga y la aparición de infecciones. Si le anima a orinar con más frecuencia, será más difícil que las bacterias se acumulen en el tracto urinario y se reducirá el riesgo de infecciones.
Los signos de la infección del tracto urinario son dolor al orinar, sangre en la orina y lamerse los genitales con frecuencia. Si detecta alguno de estos síntomas, sea precavido y llame al veterinario.

Memorice su medicación: Déle la insulina siempre a las mismas horas. Para más seguridad, conviene memorizar (y escribir) el tipo y la cantidad de insulina que toma y las horas a las que lo hace.
Si pierde sus medicamentos o se produce una emergencia y debe ver a otro veterinario esta información le facilitará la tarea. También es una buena idea ponerle a su perro una placa en la que se indique que es diabético y que toma insulina.
Truco: tenga siempre a mano un bote de miel. Si cree que el nivel de azúcar de su perro está descendiendo demasiado, póngale un poco de miel alrededor de la boca para que se encuentre mejor. Después llévelo al veterinario para asegurarse de que se ha recuperado del todo.

La inyección de insulina

Los perros diabéticos casi siempre necesitan inyecciones de insulina para mantenerse sanos. Si nunca antes ha puesto una inyección, las agujas y las jeringuillas pueden resultarle un poco inquietantes, pero en realidad no tienen nada de complicado.
Las inyecciones se han de poner bajo la piel (no en los músculos), en el pescuezo, donde la mayoría de los perros tienen mucha piel flácida. Pellizque la piel con el dedo pulgar y el índice y ponga la aguja en el pliegue que se forme. Sentirá cómo la aguja atraviesa la piel y penetra en el espacio vacío inferior.
La mayoría parece no enterarse de la inyección. Si está nervioso y no se atreve, practique clavando la aguja en una naranja pelada. La sensación de la aguja penetrando la naranja es muy similar a la de poner la inyección en la piel.
Las inyecciones sólo son una forma de administrar la insulina. También es importante manejar los medicamentos con cuidado, eso significa guardarlos en la nevera y no agitar el frasco.
En la mayoría de los casos, las inyecciones se ponen 30 minutos después de comer, cada 12 horas. Pero si no ha comido o ha vomitado, no se la ponga sin llamar antes al veterinario. Si se la administra y no ha ingerido suficiente comida, los niveles de azúcar en la sangre pueden descender mucho.
La administración de una cantidad adecuada de insulina ayuda a controlar los altos niveles de glucosa en la sangre. Pero administrar una mayor cantidad puede hacer que el nivel de azúcar en la sangre descienda hasta unos límites peligrosos, lo que provoca una enfermedad muy grave llamada hipoglucemia. La hipoglucemia suele producirse varias horas después de haberle puesto una inyección de insulina.
Los síntomas son: somnolencia o debilidad, modorra y desorientación, convulsiones, falta de reacción.
Aunque puede tratarse dándole un poco de miel o jarabe, se trata de una emergencia, por lo que deberá acudir al veterinario de inmediato.

Matthew Hoffman
El veterinario en casa

 

Ediciones anteriores    Contactos    Necesito hogar     

Inicio